jueves, 24 de septiembre de 2015

Entrevista a persona que trabaja con la niñez en defensa de sus derechos



ENTREVISTA A ANA PAULA CAMPISI

La entrevista fue realizada a Ana Paula Campisi, vive en Córdoba Capital y tiene 20 años.

  1. ¿Donde realizas tus actividades de protección de los derechos del niño?
En el Cuerpo de Voluntarios del Hospital de Niños  Dr. Romis Raiden

      2.   ¿Hace cuanto existe?
Existe hace 50 años.

      3.  ¿Cuántas personas forman parte de ella?
Somos más de 100 voluntarios que asistimos durante la semana al Hospital.

       4.  ¿Hace cuánto tiempo estás colaborando allí?
Un año y medio aproximadamente.

       5.  ¿qué te incentivó a formar parte del voluntariado?
Mi mamá, que fue voluntaria por mucho tiempo, mi amor por los niños y las ganas de cambiar el mundo, aunque sea muy poco lo que hagamos.

      6.  ¿qué requisitos te pidieron para que puedas ingresar?
Solo ser mayor de 18 años y poder comprometerme a ir los días establecidos.

      7.  ¿Cuáles son los objetivos del voluntariado? ¿sobre qué fundamentos se basan estos objetivos?
El objetivo de la fundación está reflejado en su lema: “Llenar de amor las horas vacías del Niño internado”. Están basados en que el niño es un sujeto que posee derechos y estos deben cumplirse.

       8.  ¿Qué tipo de actividades realizan?¿Cómo se organizan?
Funciona de lunes a sábados de 16:00 a 20:00 hs. Cada uno elige un día que puede y va, este debe ser permanente, pero en casos especiales puede cambiarse, en mi caso voy los viernes. Un sábado al mes, hacemos la reunión mensual en la que nos reunimos todos los voluntarios y nuestras autoridades para comentar sobre las actividades que se han realizado en el mes y el mes que está por venir, nombramos las visitas que hemos tenido, saludamos a los voluntarios que han cumplido años, etc
A penas llegamos al voluntariado se nos asigna la sala que nos toca ese día y el color de carrito que nos toca. Luego llenamos una ficha con el horario de ingreso y la sala que nos toca, y en una pizarra colocamos un cartel con nuestro nombre y la sala a la que nos dirigimos. También además del carrito de jugos, llevamos un cuaderno en el que anotamos los pedidos que nos hacen los padres, como pañales, ropa, comida, etc. Luego nos dirigimos a la sala. Una vez allí la recorremos para ver más o menos la cantidad de niños que hay y sus edades y nos dirigimos a enfermería para preguntar si hay alguna habitación con un niño aislado, ya que en ese caso, no podríamos entrar a jugar con el. Una vez que terminamos de hablar con la enfermera, nos disponemos a ver que niños quieren jugar. Al entrar a una habitación lo primero que hacemos antes de jugar con el niño es lavarnos las manos con alcohol en gel, especialmente si venimos de jugar con otro niño. A las 18 hs nos juntamos a merendar con nuestros compañeros y comentamos como nos ha ido en el día. Luego armamos los pedidos y los entregamos, y limpiamos y acomodados nuestros carritos que llevamos para jugar, para que los voluntarios del día siguiente lo encuentren en buenas condiciones. Una vez terminadas nuestras actividades colocamos en la ficha nuestra hora de salida, devolvemos el cuaderno y retiramos nuestro nombre de la pizarra.

      9.  ¿qué derechos se defienden a través de este tipo de actividades?
Los derechos que son el motor de nuestro voluntariado, son los derechos del niño. Los derechos por los que nosotros luchamos dia a dia para defender son que los niño tengan una protección especial para el desarrollo físico, mental y social del niño, por una alimentación y cuidados médicos correspondientes, el derecho a ser comprendidos por la sociedad y , por supuesto, al derecho de actividades de recreación y juego.

       10.  ¿cómo responden los niños a estas propuestas?
Nunca se debe olvidar que son niños que están internados y por ende están enfermos. Hay días en los que vas a entrar y no va a haber casi nadie en sala, lo cual es bueno, ya que indica que no hay niños enfermos. Otro día va a estar llena, o solo van a ser solo bebes, etc. Uno establece vínculos con el niño y ambos lo sentimos. Uno se da cuenta si el niño quiere seguir jugando o no, si necesita amor o que lo escuchen. Es asombroso que mediante el juego uno en 10 minutos establezca un vínculo y llegue a conocer cómo se siente el niño, ya sea por medio de un dibujo o sus reacciones. Cada niño que uno conoce allí, te marca, deja una huella en nuestras vidas.

       11.  ¿qué te provoca a vos como persona trabajar para defender estos derechos?
Me provoca muchísimos sentimientos, uno de ellos es sentir que 4 horas no son suficientes y que todavía queda mucho por hacer. Me provoca felicidad, me llena completamente el alma y el corazón, hace que me sienta muy afortunada de poder tener la posibilidad de hacerlo. Siempre digo que apenas uno abre la puerta del voluntariado, lo que pasa detrás es mágico, sentís que la energía se renueva, te olvidas del cansancio, de la facultad, de los problemas, de todo. Incluso los niños hacen más por nosotros, que nosotros por ellos.

Actividades como estas deberían estar en todos los hospitales del mundo, porque muchos se olvidan de que el niño ha dejado mucho atrás, su casa, su mascota, sus amiguitos, sus juguetes y que ahí en el hospital está vulnerable, no solo por estar enfermo sino porque está lejos de su hogar. Y el hecho de sentirse contenido, acompañado, de divertirse, de sonreír es mucho más terapéutico que cualquier remedio. Y nunca debemos olvidar que los tienen este derecho, que necesitan, jugar y divertirse porque es parte de la infancia.

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